Espera prometida
Una
gran sala de espera que parece no tener fin, gente que llega, otra que espera,
gente que va, el estar es agradable y con armoniosa luz, tal vez quizá vea
algún conocido deambular, pero cada cual está en lo suyo sin mirar, el silencio
es total, yo espero, quiero esperar, es parte de mi, es esencial, una gran
puerta de salida conecta al más allá, algunos pasan y se van, yo espero,
mientras tanto, miro dentro de mi bolso, saco algunas cosas que me traen
recuerdos, y las acomodo a mi alrededor, las miro atentamente, y me sumerjo en
aquellas que me dan satisfacción, también tengo un grueso libro de hojas
blancas, y algunas de color, lo tomo en mis manos y reconozco cada hoja, cada
historia y cada color, al rato lo dejo, me cansa solo el pensar en releer,
guardo ordenadamente todas mis cosas y sigo esperando, veo mas allá un aviso
que dice “ocupaciones temporales”,
curioso por saber me acerco, y surge la conversación, usted busca tarea?; no, solo
estoy esperando y no se si debo ocupar mi tiempo; esto es pasajero solo algunas
tareas, además no se preocupe será avisado cuando llegue quien espera, mientra
tanto podría ayudar; si claro le contesto; que experiencia tiene?, miro mi
bolso lo abro y le muestro, esto sirve? si claro ahora debe ocuparse de cuidar;
cuidar que cosa, que debo hacer?; es fácil, solo debe cuidar personas que
necesitan, y si usted tiene tiempo y experiencia lo podría hacer, miro
dentro del gran salón y quien espero aun no está; con todas mis cosas en el
bolso parto para trabajar, ayudar no es tan fácil, sobre todo si el otro parece
no querer, aunque me considero competente no lo pude hacer, desanimado regreso
nuevamente al puesto de tareas para explicar, disculpe ese encargo que me dio
es muy complejo, trato de ayudar nuestros diálogos se cruzan ¡parece no
entender!, si es normal al comienzo, le encomendare tareas más fáciles para
hacer, ahora trate con esta otra, espero le vaya bien, si claro pero usted sabe
que estoy esperando? no se preocupe , le avisaremos al llegar; mi espera
no tiene tiempo definido y mientras tanto algunas ayudas pude hacer, pero mis
ojos anhelantes no dejan de mirar, de pronto recibo un aviso, me anuncian que
está por llegar, salto de alegría me acomodo un poco, junto mis cosas en el
bolso y no dejo la puerta de observar, pasan unos y otros a mi lado pero no
está, sigo expectante y a lo lejos distingo una imagen familiar, rodeada de una
corona de luces, luces que solo yo puedo ver, porque es mi prometida, la que
tanto espero y ahora está por llegar, ella también ha cumplido su misión, está
radiante, con un largo vestido blanco como yo imaginé, sus ojos esconden
tristeza porque tuvo que partir, aunque también una luz de esperanza, porque
ella sabe que estoy aquí, en su bolso trae para compartir, el cariño de hijos y
nietos que juntó al vivir, nuestros rumbos se unieron en aquella enamorada
juventud, cuando florecimos en familia motivo de nuestro existir, ahora
cruzaremos juntos el portal al más allá, con nuestros libros bajo el brazo, y
juntos de la mano con amor, ese amor que elegimos para vivir.
Rodolfo Leone
No hay comentarios:
Publicar un comentario