jueves, 3 de diciembre de 2015


Jaque Mate a las parejas y matrimonios

 

La pareja y la familia vienen recibiendo el asedio permanente de la sociedad en las últimas tres o cuatro décadas; la vertiginosidad del desarrollo crea un clima hostil que atenta contra las relaciones y la continuidad de los programas de vida familiar de los enamorados consortes.

 

El hacer cotidiano de la actividad laboral individual en algunas esferas, propende a generar nuevas relaciones casuales fortuitas con quienes se comparten momentos de contención amistosa y confraternidad particular, las que resultan ser más sencillas y placenteras, desprovistas de compromiso, en confronto con aquellas que comparten las parejas al finalizar la jornada laboral ya de regreso a sus hogares.

 

Con el desarrollo y crecimiento de las familias, aparecen una serie de situaciones cotidianas que ocupan la atención de las parejas, sumados a los quehaceres con los hijos y a los temas socioeconómicos, los que van desplazando los momentos de esparcimiento transformándolos en un coloquio de gestión obligada, lejanos de aquellos idílicos del planteo inicial. 

 

Estas situaciones repercuten en la libertad individual de las partes, involucrándolos en situaciones indelegables que terminan minando las relaciones de la pareja,  porque evidentemente nada se resuelve sin atención, renuncia y compromiso de los cónyuges, apareciendo imperceptiblemente un tercer espacio entre ambos que distancia las entidades personales, el que solo se logra transitar con la buena relación y entrega de ambas partes, que en definitiva no es nada más ni nada menos, que una parte de lo que llamamos familia.

 

Los momentos compartidos laboralmente con gente ajena a la relación familiar, personas con quienes se departe en las mañanas, frescos y perfumados, plenos de energías, resultan propicios para confraternizar, generando así un clima social que pareciera enaltecer  a las partes, al atender comentarios que solo los rozan de costado. El comentario crudo y desinhibido que pueden tener dos personas que solo mantienen una relación ocasional, genera una situación tan transparente que sin darse cuenta y sin pensarlo, solo les sobra la ropa que llevan puesta, porque en realidad se conocen como dos almas gemelas, envueltas en una situación donde solo se comparte el perfume y las energías de la fresca mañana, navegando en una relación por demás idílica y sin responsabilidades, que sólo puede existir entre las ocho y las dieciséis.

Evidentemente, esta situación no se aplica a todo tipo de trabajo ya que para quienes están inmersos en empresas donde el trabajo se desarrolla entre personas de igual sexo, disminuye sustancialmente este fenómeno devenido en trampa social.

 

Mentira o verdad, uno de los enemigos de la pareja es el trabajo fuera de casa. Las empresas multinacionales contemplan viajes de instrucción y trabajo en hermosos hoteles vacacionales donde realizan charlas de entrenamiento que solo ocupan una corta parte del día, haciendo propicio el ambiente para confraternizar entre los compañeros, los que en definitiva, luego lucharán descarnadamente en la arena del trabajo, por un mejor puesto, devenido en un circo romano moderno.

 

Debemos saber que las empresas no regalan nada, solo invierten en programas que generen beneficios económicos despojados totalmente del aspecto social.  Las convenciones grupales producen estos espacios de solas y solos con la misión de desarrollar la individualidad y el desafío personal en donde evidentemente no hay lugar para la vida de familia, solo es posible generar relaciones entre personas que trajinen en este sistema, dispuestas a mantener esa estructura de vida sin hijos; las personas pasan a ser moneda de cambio, porque ante la llegada de nuevas camadas son reemplazadas fácilmente por aquellas nuevas energías venideras.

 

Es difícil en general, escapar a estas situaciones de trampa social y sin desearlo ni buscarlo, las personas se encuentran enredadas en estas verdaderas telarañas, difíciles de sortear, donde la confidencia y el amiguismo traicionan los lazos afectivos, disfrutando de esta amigable convivencia, contrapuestas con la que ofrece la familia con todas sus cargas, el impacto que tiene la jornada laboral sobre las personas, quienes llegan sin perfume, sin ánimo de dialogar ni de compartir cuestiones y demandas hogareñas.

 

Así planteado, el panorama de aquellas parejas, y familias encuadradas dentro de este marco,  se enfrenta a situaciones de riesgo y continuidad incierta, casi en Jaque Mate, pero afortunadamente siempre hay una salida o una amarra a la que pueden aferrarse, el hecho de darse cuenta de este riesgo, es el primer eslabón de la cadena de ayuda, porque, si es así, la familia puede re- crearse, en cada conflicto, en cada “darse cuenta”, en cada intercambio. …y si aún se mantiene la magia del enamoramiento, migrar a otra forma laboral, es el camino de otra posible  solución.

 

De este fenómeno no están exentas las nuevas parejas generadas dentro de este esquema perverso ya que al cabo de unos años estarán en el mismo juego perverso que los generó

 

Los mecanismos actuales presentan una modificación importante en el sistema, modalidad aplicable en algunos casos, a través de una herramienta poderosa, exenta de estos contaminantes sociales, que beneficia la convivencia de las parejas, si es usada adecuadamente, ya que como el agua y el fuego sin criterio pueden ser contraproducentes. Internet nos acerca una modalidad de trabajo a distancia que  permite desarrollar actividades laborales en el ambiente elegido de común acuerdo entonces, las familias pueden compartir más tiempo, abriendo paso a una etapa diferente donde nada queda excluido y es hacer familia lejos del canibalismo social de las empresas.

Rodolfo Leone 

 

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Sin dudas que, en un tiempo que nos atraviesa con multiplicidad de formas y estímulos nuevos, este modo de vivir tomando distancias de aquéllos, es todo un desafío cuyo éxito dependerá de múltiples factores presentes en la matriz afectiva y los valores de quienes conforman las familias.

María Elena Cordera Licenciada en Psicología

                                                                                     

 

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