Pócima de Ilusiones
En la alquimia profunda del
ser, están los elementos esenciales, con que generamos el hechizo magistral de una ilusión, a una braza están todos
los elementos dispuestos, para hacer esa pócima, única e irrepetible con
que generamos una ilusión, con una mezcla de embriaguez desinhibida
y mucho del que me importa, lanzamos a volar los copos de luz de nuestras destellantes
inquietudes, porque en el fondo son solo eso, anhelantes inquietudes
enamoradas.
A diferencia de un mazo de leña,
el que podemos usar y usar mientras nos queden ramas, estás otras son
infinitas, podemos generar tantas ilusiones como queramos, solo necesitamos
encenderlas con anhelo y esperanza y contrariamente al mazo de leña, auque
tengamos los elementos a una braza, no podremos generarlas sin anhelos, sin
esperanza; mientras más ilusiones viajeras olvidemos o sembremos al descuido, menos
esperanza tendremos, y entonces se cerrara nuestro refugio hechizado.
Las ilusiones son entidades
individuales y únicas en su esencia, debemos recordarlas y honrarlas, porque
nacieron de una esperanza o de un anhelo genuino, todas registradas hacen un
archivo tan voluminoso, como la capacidad de volar y soñar de cada uno, y en
esto de honrar, quiero recordar, las que
sembré y florecieron en el ser que amo y que está conmigo, en ese que le cuento
cuanto vierte mi pensamiento erguido, que no para de sacar cosas, cosas que no
quiero que pasen al olvido.
También quiero honrar aquellas
que nacieron en amores idos, aquellas juveniles que no continuaron como el río,
aquellas que no se amucharon, porque fueron simplemente juveniles, aquellas con
que soñamos y con un beso también sellamos,
porque si de honrar hablamos, aquellas tampoco olvido, porque fueron
sanas, porque fueron genuinas, porque fueron mías, porque hoy estoy
enamoradamente unido, y por eso, por eso puedo nombrarlas, porque hoy las honro,
y de ninguna me olvido.
Rodolfo Leone
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