jueves, 3 de diciembre de 2015


Pócima de Ilusiones

 

 

En la alquimia profunda del ser, están los elementos esenciales, con que generamos el hechizo  magistral de una ilusión, a una braza están todos los elementos dispuestos, para hacer esa pócima, única e irrepetible con que  generamos  una ilusión, con una mezcla de embriaguez desinhibida y mucho del que me importa, lanzamos a volar los copos de luz de nuestras  destellantes  inquietudes, porque en el fondo son solo eso, anhelantes inquietudes enamoradas.

 

A diferencia de un mazo de leña, el que podemos usar y usar mientras nos queden ramas, estás otras son infinitas, podemos generar tantas ilusiones como queramos, solo necesitamos encenderlas con anhelo y esperanza y contrariamente al mazo de leña, auque tengamos los elementos a una braza, no podremos generarlas sin anhelos, sin esperanza; mientras más ilusiones viajeras olvidemos o sembremos al descuido, menos esperanza tendremos, y entonces se cerrara nuestro refugio hechizado.

 

Las ilusiones son entidades individuales y únicas en su esencia, debemos recordarlas y honrarlas, porque nacieron de una esperanza o de un anhelo genuino, todas registradas hacen un archivo tan voluminoso, como la capacidad de volar y soñar de cada uno, y en esto de honrar, quiero recordar,  las que sembré y florecieron en el ser que amo y que está conmigo, en ese que le cuento cuanto vierte mi pensamiento erguido, que no para de sacar cosas, cosas que no quiero que pasen al olvido.

 

 

También quiero honrar aquellas que nacieron en amores idos, aquellas juveniles que no continuaron como el río, aquellas que no se amucharon, porque fueron simplemente juveniles, aquellas con que soñamos y con un beso también  sellamos,  porque si de honrar hablamos, aquellas tampoco olvido, porque fueron sanas, porque fueron genuinas, porque fueron mías, porque hoy estoy enamoradamente unido, y por eso, por eso puedo nombrarlas, porque hoy las honro, y de ninguna me olvido.

 

Rodolfo Leone

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