jueves, 3 de diciembre de 2015


No me mires de cerca, mírame de lejos

 

No me juzgues por mis últimos actos, mírame desde la cima de la vida y verás un mar de días y entonces podrás conocerme mejor.

No mires los surcos en mi piel, cierra los ojos y escucha lo que digo, que así podrás saber mejor lo que aprendí con los años.

No mires mis defectos, porque ellos acompañan a mis virtudes y las resaltan para que puedas verlas mejor.

No te guíes por mi aspecto, mírame a los ojos y verás el ser escondido que gobierna mis sentidos.

No pienses que soy el que conociste, descúbreme de nuevo y quizá podamos madurar nuestra relación.

No supongas el diálogo siguiente, escúchame atento lo que digo y quizás descubras un ser diferente que con los años muto.

No me mires al pasar, mírame de nuevo que quizá el tiempo agrego atributos en mi los que solo se ven detenidamente.

Mira todo mi camino, y así conocerás la evolución que desarrollé y decide luego si continuas a mi lado con o te vas.

Cierra los ojos y piensa cómo quisieras que yo fuese y al abrirlos veras lo distinto que soy,  luego si te quedas,  es porque me aceptaste.

Si por un momento vieses mis ojos cerrados y aunque susurres a mis oídos no los abro, no pienses que duermo, es que solo me fui de viaje.

Por mirar y mirar tantos años he juntado tantos recuerdos que podría caminar y caminar  por el mundo aunque estuviese con los ojos cerrados.

Mírame a los ojos, mírame de frente, mírame hoy y mírame mañana pero por favor no dejes de mirarme.

Rodolfo Leone

Las Ilusiones

Parte I) Las ilusiones como el amor no necesitan de nada ni de nadie, flotan el al aire inmaculado por siempre de la mano de quien nacen, Ellas no soportan el peso del egoísmo ni el encierro de aquellos con quienes se las comparte, son visibles solo por quienes las reconocen, sin credos ni fronteras vuelan con el alma de los que eternamente sueñan, mas si a ellas olvidamos, se apagan y desaparecen

Parte II: Las ilusiones como el amor, no forman cola como los cometas, no pierden sus partículas en el viento, tienen vida propia y solo se alimentan con el fresco aire de un suspiro profundo, no pierden la esencia aunque el tiempo pase, se mantienen intactas y monolíticas en ti como el primer día, y aunque las compartas con la persona elegida y por esas cosas de la vida cambien el sentido sin querer, un día, cualquier día, de la mano de un perfume o de una canción, regresaran a ti haciéndote vibrar como el día en que nacieron y en un profundo y eterno suspiro sentirás aquella frescura de entonces, renovando los votos del ser interior, de ese que alimentas solo con aire fresco

Parte III) Las ilusiones como el amor, te llevan de la mano sin tropiezos ni barreras por las sendas que en tu sentir imaginaste, tan frescas y profundas, como el suspiro del cuál nacieron, longevas como el envión con que las empujaste, y luminosas como la fe que les tuviste.
Debes tener muy en claro custodio de tus sueños, que todo está en ti, en tus recuerdos peregrinos, y aunque pasen muchos años y tu cuerpo se resienta y los ojos se apagasen, y aunque de nada ya te acuerdes, todas ellas estarán allí para elevarte en un vuelo inmaculado alto y libre como vos imaginaste; cada sueño será un destello y el amor, un manto alado, abrigo que orgulloso llevaras al otro lado, para mostrar que aquí, soñaste y amaste dignamente.

Parte IV) Las ilusiones como el amor son el centro caprichoso de un tornado emocional que ríe con lágrimas tristes y se baña en la sequedad de un desierto soleado, fuente contradictoria de risa y llanto, que aprieta sin fin el corazón irracional emocionado de los que sin darse cuanta en su juego atrapados están. Pasaporte del destino que a un país de fantasías lleva, donde la esencia y el motivo del sueño prometido en tu entraña dibujada, arranca los colores de la belleza inmaculada cual embriaguez enloquecida, sustenta el vuelo sin fin de las ilusiones enamoradas, que entre risas y dolores la felicidad en un fresco suspiro perfumado, alcanzan.

Parte V) Las ilusiones son el ante proyecto de una fantasía elaborada, que a la concreción realidad le llaman, fuente inagotable de emociones peregrinas que esparcidas en el tiempo testimonios de una vida son. En una dimensión desconocida, mensuradas ella están, y por pequeñas o grandes que parezcan llenar las expectativas podrán, si en ambición razonable, de tu mano e imaginación al final llegarán.

Rodolfo Leone

Las edades del ser

 

Más allá de lo que vemos y tocamos, está la esencia de nuestro ser, entidad propia de lo que somos y seguiremos siendo a lo largo de nuestras sucesivas existencias, estadio simple y cotidiano que encontraremos, solo observando atentamente nuestras vivencias desde otra perspectiva, casi desde otro ser, el reír,  llorar, sentir, gozar, sufrir, amar, son algunas de las tantas formas en que podemos identificarlo, no necesariamente, algo es algo, solo cuando podemos tocarlo o verlo, esta dimensión tiene formas particulares de ser, el sentimiento y la exteriorización del mismo, son tan palpables como el color del cielo o el perfume de una flor.

Durante una de esas existencias, como esta en que escribo o lees, revalidamos nuestro saber precedente, ese que fuimos capitalizando con cada experiencia vivida, el perfeccionamiento de nuestra esencia se logra con muchos ciclos o misiones, las que vamos recorriendo en forma de espiral, renaciendo y renaciendo en cada nueva misión; cuantas mas veces hayamos cumplido con éxito nuestro rodar, llegaremos a ser seres de luz a disposición del supremo, donde solo están las viejas almas sabias.

Debemos tener en cuenta que el solo rodar no significa haber juntado saber, las misiones pueden no ser exitosas, y debamos realizar otras solo para enmendar equívocos o fallos anteriores, en la medida que nuestras almas vengan viejas y sabias mostraremos, comportamientos más armoniosos y serenos.

Si nos detenemos atentamente a observar las actitudes de las personas, podremos fácilmente determinar la edad de su alma, el comportamiento de la persona, esta mimetizada con la edad de su alma, o con el saber acumulado de la misma, cuando encontremos un ser conductor, aplicado a su familia o a grupos, podremos pensar que su actitud corresponde a la de un ser maduro, los conductores por lo general no lo son por casualidad, causalidad es el motivo, cuando veamos una persona que sabe delegar, estaremos en presencia de una entidad aún más vieja, si esa persona ya promediando la vida conduce y enseña es aún más viejo, cuando encontremos alguien que pasó por estos estados y se toma el tiempo para callar y meditar, siéntate a su lado, que aunque en silencio, podrás aprender, escucha cada palabra observa cada gesto, porque todo tiene su peso, nada dirá al pasar, y en él podrás encontrar un ser cercano a la luz.

También si observas detenidamente en la muchedumbre, podrás identificar almas por ti ya conocidas, personas a las que te parecerá tenerlas guardadas en tu sentido histórico, podrás descubrir sensaciones tan profundas, que al verlas entrarás en un estado de rareza sin explicación, quizá sea un temblor o solo una sensación, pero sin duda te darás cuenta, que en esa persona, y en esa alma tu también estás reconocido. El amor, en todos sus estadios, está memorizado en nuestra alma, el abrazo de un amigo, el sentir de enamorados, los vínculos de padres y hermanos, no se borran, y tal vez en una fotografía, puedas reconocer al otro, que en algún giro de tus sucesivas existencias, hayas conocido,  y no hablo solo de pocas vueltas de espiral, puedes reconocerte con otras almas de varios siglos atrás; no temas, y desde hoy  observa tu entorno con mayor dedicación, quizá estés pasando al lado de quien, en otro tiempo tuvo mucho que ver contigo, esfuérzate ahora que lo sabes, “Suerte en la búsqueda”.

Rodolfo Leone

La mujer del sueño compartido

 

Sin saber porque, estoy en medio de la oscuridad, subido en un alto y delgado muro con precaria estabilidad, un pie delante y el otro alineado atrás, con los ojos abiertos buscando encontrar claridad, abro mas los ojos pero solo hay oscuridad, inquieto me inclino hacia delante, pero todo sigue igual, mi pierna delantera soporta el peso porque sin caminar, desafiante investigo un poco más, nada toco, nada veo, sigo expectante con el rostro al frente, como desafiando el viento en la proa de un barco que navega al más allá, de pronto el muro bajo mis pies ya no está, inmóvil en mi postura, ahora flotando ingrávido comienzo a girar, siento llegar una nube armoniosa de dulces aromas, mientras frescos juncos me envuelven, entre embriagantes olas dulces que inundan mi estar, ya no floto ahora nado en ese mar, me siento más estable porque amarrado estoy, con un largo cabo saliente de esos suaves juncos que me dan seguridad, la oscuridad ya no me inquieta, aunque alguna suave claridad y algún rumor presente están, el espacio es pequeño y mi libertad condicional, ahora descubro que un retumbo de tambores me acompaña sin cesar. Esperando y esperando me siento a descansar, mis rodillas apoyadas en mi pecho y mis brazos plegados cierran el lugar, en un dulce sueño aletargado entro sin pensar.

Solo alguna claridad, algunos sonidos, un canto suave de mujer y el retumbo de los tambores ahora redoblados me suelen despertar.

Ya estoy algo apretado, se achica el lugar, el sueño duradero parece no terminar, pero algo inesperado altera mi tranquilidad, ¡no se que pasa!, me siento abrumado por tanta actividad, se ha secado mi dulce estanque, algo esta por pasar, fuertemente aferrado al cabo por seguridad, siento que algo me empuja y se achica mas el lugar, empujo con mis piernas, parece que me sacan de acá, por un túnel desconocido entro sin pensar y depronto veo luz, todo es claridad, cierro los ojos y estallo sin consuelo a llorar, alguien cortó mi amarra y no paro de llorar, de pronto en un regazo divino encuentro tranquilad, es que hoy es el día, el día para despertar, protegido en el regazo de mi madre escucho sin cesar el tum tum de los tambores que acompañaron a los míos, un poco más allá, mi viaje ha comenzado porque sin duda Mi Mamá, tuvo un sueño compartido por amor, con alguien más.                    

Rodolfo Leone               

La Felicidad

 

La felicidad es una atmósfera ingrávida, placentera y luminosa, el afortunado visitante logra bienestar y regocijo personal sin fin dentro de ella, el flotar y girar alegremente en la estadía nos sublima, con el pecho erguido y el espíritu lleno de fantasías, desatamos airosos sueños desbordantes de alegría;

¡haa que cosa tan bella, sin duda aquí me quedaría!

Allí el tiempo no es nuestro tiempo, el tiempo por los hombres conocido, tal vez una vida sea un minuto y un minuto una vida, solo se trata de felicidad.

Un espacio sin medida, un lugar en esta vida, se reconoce fácilmente a quien goza su estadía, está a tu lado por siempre pero tocarla no podrías, mas entrar en ella por propia decisión tampoco lograrías, fácilmente sus puertas abriría y casi por milagro en su ceno inmaculado estarías si el equilibrio con tu alma lograrías, mientras que en un saco mezquindades y egoísmo fuera quedarían. Bajo reglas muy estrictas quedarte a vivir por siempre tu podrías, pero si por esas cosas de la vida si la mano en aquel saco meterías, en un solo instante sin quererlo fuera quedarías.

 

Rodolfo Loene

Jaque Mate a las parejas y matrimonios

 

La pareja y la familia vienen recibiendo el asedio permanente de la sociedad en las últimas tres o cuatro décadas; la vertiginosidad del desarrollo crea un clima hostil que atenta contra las relaciones y la continuidad de los programas de vida familiar de los enamorados consortes.

 

El hacer cotidiano de la actividad laboral individual en algunas esferas, propende a generar nuevas relaciones casuales fortuitas con quienes se comparten momentos de contención amistosa y confraternidad particular, las que resultan ser más sencillas y placenteras, desprovistas de compromiso, en confronto con aquellas que comparten las parejas al finalizar la jornada laboral ya de regreso a sus hogares.

 

Con el desarrollo y crecimiento de las familias, aparecen una serie de situaciones cotidianas que ocupan la atención de las parejas, sumados a los quehaceres con los hijos y a los temas socioeconómicos, los que van desplazando los momentos de esparcimiento transformándolos en un coloquio de gestión obligada, lejanos de aquellos idílicos del planteo inicial. 

 

Estas situaciones repercuten en la libertad individual de las partes, involucrándolos en situaciones indelegables que terminan minando las relaciones de la pareja,  porque evidentemente nada se resuelve sin atención, renuncia y compromiso de los cónyuges, apareciendo imperceptiblemente un tercer espacio entre ambos que distancia las entidades personales, el que solo se logra transitar con la buena relación y entrega de ambas partes, que en definitiva no es nada más ni nada menos, que una parte de lo que llamamos familia.

 

Los momentos compartidos laboralmente con gente ajena a la relación familiar, personas con quienes se departe en las mañanas, frescos y perfumados, plenos de energías, resultan propicios para confraternizar, generando así un clima social que pareciera enaltecer  a las partes, al atender comentarios que solo los rozan de costado. El comentario crudo y desinhibido que pueden tener dos personas que solo mantienen una relación ocasional, genera una situación tan transparente que sin darse cuenta y sin pensarlo, solo les sobra la ropa que llevan puesta, porque en realidad se conocen como dos almas gemelas, envueltas en una situación donde solo se comparte el perfume y las energías de la fresca mañana, navegando en una relación por demás idílica y sin responsabilidades, que sólo puede existir entre las ocho y las dieciséis.

Evidentemente, esta situación no se aplica a todo tipo de trabajo ya que para quienes están inmersos en empresas donde el trabajo se desarrolla entre personas de igual sexo, disminuye sustancialmente este fenómeno devenido en trampa social.

 

Mentira o verdad, uno de los enemigos de la pareja es el trabajo fuera de casa. Las empresas multinacionales contemplan viajes de instrucción y trabajo en hermosos hoteles vacacionales donde realizan charlas de entrenamiento que solo ocupan una corta parte del día, haciendo propicio el ambiente para confraternizar entre los compañeros, los que en definitiva, luego lucharán descarnadamente en la arena del trabajo, por un mejor puesto, devenido en un circo romano moderno.

 

Debemos saber que las empresas no regalan nada, solo invierten en programas que generen beneficios económicos despojados totalmente del aspecto social.  Las convenciones grupales producen estos espacios de solas y solos con la misión de desarrollar la individualidad y el desafío personal en donde evidentemente no hay lugar para la vida de familia, solo es posible generar relaciones entre personas que trajinen en este sistema, dispuestas a mantener esa estructura de vida sin hijos; las personas pasan a ser moneda de cambio, porque ante la llegada de nuevas camadas son reemplazadas fácilmente por aquellas nuevas energías venideras.

 

Es difícil en general, escapar a estas situaciones de trampa social y sin desearlo ni buscarlo, las personas se encuentran enredadas en estas verdaderas telarañas, difíciles de sortear, donde la confidencia y el amiguismo traicionan los lazos afectivos, disfrutando de esta amigable convivencia, contrapuestas con la que ofrece la familia con todas sus cargas, el impacto que tiene la jornada laboral sobre las personas, quienes llegan sin perfume, sin ánimo de dialogar ni de compartir cuestiones y demandas hogareñas.

 

Así planteado, el panorama de aquellas parejas, y familias encuadradas dentro de este marco,  se enfrenta a situaciones de riesgo y continuidad incierta, casi en Jaque Mate, pero afortunadamente siempre hay una salida o una amarra a la que pueden aferrarse, el hecho de darse cuenta de este riesgo, es el primer eslabón de la cadena de ayuda, porque, si es así, la familia puede re- crearse, en cada conflicto, en cada “darse cuenta”, en cada intercambio. …y si aún se mantiene la magia del enamoramiento, migrar a otra forma laboral, es el camino de otra posible  solución.

 

De este fenómeno no están exentas las nuevas parejas generadas dentro de este esquema perverso ya que al cabo de unos años estarán en el mismo juego perverso que los generó

 

Los mecanismos actuales presentan una modificación importante en el sistema, modalidad aplicable en algunos casos, a través de una herramienta poderosa, exenta de estos contaminantes sociales, que beneficia la convivencia de las parejas, si es usada adecuadamente, ya que como el agua y el fuego sin criterio pueden ser contraproducentes. Internet nos acerca una modalidad de trabajo a distancia que  permite desarrollar actividades laborales en el ambiente elegido de común acuerdo entonces, las familias pueden compartir más tiempo, abriendo paso a una etapa diferente donde nada queda excluido y es hacer familia lejos del canibalismo social de las empresas.

Rodolfo Leone 

 

--------------///--------------

 

Sin dudas que, en un tiempo que nos atraviesa con multiplicidad de formas y estímulos nuevos, este modo de vivir tomando distancias de aquéllos, es todo un desafío cuyo éxito dependerá de múltiples factores presentes en la matriz afectiva y los valores de quienes conforman las familias.

María Elena Cordera Licenciada en Psicología

                                                                                     

 

Il Colon´nero (Coronello)

 

Yo te saludo caballero incansable de corceles de acero, gladiador herido en las arenas del olvido, desde esta humilde tribuna levanto mi voz vibrante en protesta al destino, que en su rodar caprichoso y desquiciado golpeo y golpeo sin dar respiro al valeroso timonel de la moto alada, sin ver que aún honrabas con esplendor tu tiempo prometido.

 

Con la licencia que me tomo por los años ya vividos, Yo te nombro Colon´nero, capo colonna Coronello, de tu grupo Motoquero, portador del estandarte de la libertad, la pasión y el desafío, que montado en dos ruedas atravesaste mil caminos, comandante de una fila de figuras renegridas con aspectos de otros mundos por sus cascos e hidalguía.

 

Una rueda fue tu proa el pescante tu mirada, el timón quedo en tus manos curva a curva tu semblante, con tus manos dominaste el motor ya desbocado, ajustando riendas tramo a tramo, con el saber acumulado, tu corcel viajo por rumbos y lugares impensados, generando remolinos en el viento, por tu paso Coronello.

 

Deportista, Familiero, Amiguero y luchador, cumpliste la misión por ti elegida,  como un verdadero escorpión con tu arpón erguido peleaste duramente al insaciable destino que insistentemente te apartó de tu camino, te admiro desde aquí aunque en distintos caminos, comparto tu afán al encarar tu propio estadio, diseñado expresamente para disfrutarlo a tu estilo, solo me queda el sabor amargo por que se trunco tu camino.

 

Rodolfo Leone